Venezuela reconfigura su gobierno y economía bajo influencia directa de Estados Unidos
Tras la captura de Nicolás Maduro, Caracas implementa cambios políticos y petroleros impulsados por Washington
Caracas, 4 de febrero de 2026 — Venezuela experimenta una transformación profunda en su estructura política y económica tras la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, detenidos en Nueva York desde el 3 de enero. Bajo la presión directa de Estados Unidos, el gobierno venezolano ha reacomodado sus principales figuras, liberado a cientos de presos políticos y reformado su modelo petrolero para alinearse con las políticas dictadas por Washington.
Reacomodo político tras la captura de Maduro
Después de la operación militar estadounidense que terminó con la detención de Maduro y Flores, el poder en Venezuela fue rápidamente reorganizado. Delcy Rodríguez, vicepresidenta hasta entonces, asumió como presidenta encargada, apoyada por altos mandos como el general Vladimir Padrino (Defensa), Jorge Rodríguez (presidente de la Asamblea Nacional) y Diosdado Cabello, líder del ala más dura del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Este nuevo grupo mantiene la exigencia de la liberación de Maduro y Flores, pero simultáneamente ha comenzado a promover una agenda de cooperación con Estados Unidos, marcando un giro radical respecto a la postura antiimperialista que caracterizó al fallecido Hugo Chávez.
“Los cambios responden a una nueva etapa en la relación bilateral”, señala un analista político en Caracas, quien destaca que ahora la política venezolana se orienta hacia la estabilización bajo supervisión externa.
Reformas en el sector petrolero y control económico
Uno de los cambios más significativos ha sido la modificación del modelo petrolero. El gobierno estadounidense ordenó la extracción y venta inmediata de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano para evitar daños en los sistemas de producción. Los ingresos de estas ventas fueron depositados en una cuenta en Qatar, controlada por el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, para autorizar el destino de los fondos.
El parlamento venezolano aprobó con rapidez una reforma a la Ley de Hidrocarburos, desmontando el esquema de nacionalización vigente desde 1976 y permitiendo la entrada de empresas privadas bajo licencias otorgadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac). Estos pasos apuntan a una liberalización parcial del sector energético, aunque bajo estricta supervisión estadounidense.
Contexto social y económico actual
A pesar de las modificaciones en el poder y la economía, Venezuela enfrenta una grave crisis social. La inflación supera el 500%, el dólar sigue encareciéndose y persisten problemas en el suministro de combustible y servicios públicos básicos. Además, aunque se han liberado al menos 344 presos políticos, aún permanecen detenidas 687 personas, según datos de la organización Foro Penal.
Estados Unidos ha planteado un plan en tres fases para Venezuela: estabilización, recuperación y transición. Sin embargo, millones de venezolanos continúan soportando las consecuencias de años de crisis política y económica.
Este proceso de reconfiguración en Venezuela es un ejemplo claro de la influencia geopolítica de Estados Unidos en América Latina, con efectos directos en la gobernabilidad y el modelo económico nacional. Para entender mejor el marco legal y las reformas energéticas, se recomienda consultar información oficial en la página del Gobierno de México.
Image Source: https://diariodigitalrd.com/2026/02/04/venezuela-cambia-al-ritmo-impuesto-por-trump.html/

